Machu Picchu, la joya arqueológica del Perú, es uno de los destinos más visitados del planeta. Combina historia, misterio y belleza natural. Ideal para viajeros, aventureros y amantes de la cultura inca.
Machu Picchu es una antigua ciudadela inca ubicada a más de 2,400 metros sobre el nivel del mar, en la región de Cusco, Perú. Considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, este sitio arqueológico es uno de los destinos turísticos más importantes del planeta y un símbolo cultural del país.
Construida en el siglo XV durante el gobierno del inca Pachacútec, Machu Picchu fue un importante centro religioso, político y administrativo del Imperio Inca. Fue redescubierta en 1911 por el explorador Hiram Bingham y desde entonces ha sido objeto de estudio, restauración y admiración mundial.
La forma más común de llegar es tomar un tren desde Cusco o el Valle Sagrado hasta el pueblo de Aguas Calientes (Machu Picchu Pueblo), y desde allí subir en bus o caminando hasta la entrada del sitio arqueológico. También puedes realizar el Camino Inca, una travesía de 4 días a pie con paisajes espectaculares.
Visitar Machu Picchu es una experiencia única en la vida. Es un lugar que combina belleza natural, ingeniería ancestral y energía espiritual. Ya sea que viajes solo, en pareja o en familia, la ciudadela inca te dejará sin aliento y con recuerdos para toda la vida.
Realiza una caminata de aproximadamente 45 minutos hasta el Inti Punku, antiguo punto de control Inca. Desde allí, obtendrás una vista panorámica espectacular de Machu Picchu, ideal para fotografías y contemplación al amanecer.
Disfruta de un tour guiado para comprender mejor la historia, arquitectura y misticismo de Machu Picchu. Aprende sobre los templos, terrazas y estructuras ceremoniales de esta maravilla del mundo.
Asciende al Huayna Picchu, la montaña que se eleva detrás de la ciudadela. La caminata es exigente pero corta (aprox. 1h). Desde la cima tendrás una vista privilegiada de Machu Picchu y el Valle Sagrado.